Lección 3: si saben contar comiencen a hacerlo
Un millón de ocupaciones me han impedido continuar este blog hasta ahora, pero aquí estamos de nuevo con esta breve y –espero– sencilla nota.
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Ernesto Zavaleta Eraña
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En una partitura, el sol de la primera cuerda, o sol grave, corresponde a la nota colocada bajo la segunda línea adicional debajo del pentagrama; el re grave (segunda cuerda) es la nota justo debajo de la primera línea del pentagrama, contando desde abajo; el la (tercera cuerda) es la nota que se escribe en el segundo espacio del pentagrama, también contando desde abajo, y el mi (cuarta cuerda) es la nota que aparece en el cuarto espacio del pentagrama.
[ANUNCIO DE NUESTROS PATROCINADORES: Diversos métodos y partituras de violín siguen la notación anglosajona, así que cabe referirla aquí para que sea de su conocimiento. En el sistema anglosajón los nombres de las notas se representan mediante letras: do (C), re (D), mi (E), fa (F), sol (G), la (A) y si (B)]
El sol grave se toca "al aire" en el violín, es decir, sin que dedo alguno (0) presione la cuerda. Con nuestro dedo índice (primer dedo o 1) se toca la nota la, presionando la cuerda sol. Para una correcta afinación, es necesario seguir las siguientes:
INSTRUCCIONES PARA QUE SU LA SUENE COMO DIOS MANDA
1) Provéase de un violín y un arco embreado. 2) Asegúrese de que la cuerda sol esté correctamente afinada. (Si no sabe afinarlo, que se lo afine su profesor o ayúdese con un afinador electrónico ajustado a 440 Hz). 3) Póngase en posición de violinista. 4) Colocar la tercera falange del dedo índice (primer dedo) junto a la cejilla. La tercera falange es donde la mano se convierte en dedo. 5) Bajar el dedo, haciendo una forma cuadrada, directamente sobre la cuerda. 6) Escuchar el sonido y comparar con lo que registra su afinador. Si en la pantalla aparece una A (la) y se enciende una lucecita verde, ¡misión cumplida!
Qué fácil, ¿no? Bueno, ¿y los demás sonidos? Pues como al la le sigue el si, esta nota se toca con el segundo dedo (el de en medio o corazón o 2), sin remover el primero. Dado que en la escala musical hay un sonido entero entre el la y el si, para tocar si en el violín se debe dejar un espacio entre el primer y el segundo dedo. Un espacio tal que cupiera otro dedo entre ellos. La nota do se toca con el tercer dedo (anular o 3), dejándolo ligeramente unido al segundo dedo y manteniendo éste, así como al primer dedo, sobre el diapasón. En este caso se unen los dedos porque entre si y do solamente hay medio tono en la escala musical. ¿Por qué? Presumibles razones de la física del sonido.
afinación de quinto grado respecto de la anterior (sol, re, la, mi), 2) la tercera falange del primer dedo debe colocarse junto a la cejilla del violín, 3) el primer dedo cae sobre cada cuerda formando una especie de cuadrado y 4) la digitación de las notas sucesivas se lleva a cabo dejando el espacio de un dedo o unido al anterior según corresponda tono completo o semitono y 4) cada nota emplea siempre el mismo número de dedos que le corresponda.
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Tarde pero seguro, héme aquí nuevamente. Les ofrezco en esta ocasión un breviario cultural para conocer a nuestro amigo el violín. Procedamos a revisar su anatomía de arriba abajo: la parte superior del instrumento está coronada por la cabeza o voluta (ing. scroll), que parece una especie de caracola. Inmediatamente debajo de ella se halla la caja de clavijas o clavijero (peg box), en el que se insertan cada una de las clavijas (pegs), las cuales sirven para mantener afinado el instrumento. En cada una de estas clavijas se insertan las cuerdas sol (clavija inferior izquierda, tomando como referencia la ilustración del violín que acompaña este texto), re (superior izquierda), la (superior derecha) y mi (inferior derecha). Es importante que las cuerdas se encuentren enroscadas en las clavijas de manera que la tensión de las mismas sea mayor conforme se giran las clavijas hacia la voluta, y se aflojen girándolas hacia el botón (end buttom). También es importante no tensar demasiado las cuerdas porque se pueden romper e incluso dañar a nuestro querido amigo con el latigazo que dan al romperse. (Para quienes no tenemos oído afinado, que de plano no sabemos reconocer la altura de cada uno de los sonidos, resulta muy útil adquirir un afinador electrónico que venden en cualquier tienda de instrumentos musicales. Con el tiempo, poco a poco va uno agarrando la onda.)

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Ernesto Zavaleta Eraña
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Luego de haber resuelto los tres enigmas de la erotófoba princesa Turandot, con el riesgo de la decapitación al primer intento fallido, el pretendiente Calaf propone a su vez una adivinanza a su recién adquirida noviecita: ella debe saber cómo se llama su ignoto galán antes del amanecer, y si descubre el nombre, él con todo gusto entregará al verdugo la aventurada cabeza. Pero la princesita, con todo y su sangre real, es medio tramposa, así que manda a sus guardias y espías del palacio a que torturen a todo Pekín para que el nombre del forastero sea
develado. Así, por edicto real, nadie puede dormir esa noche, bajo pena de muerte. Es entonces cuando Calaf canta su celebérrima aria “Nessun dorma”, que nadie duerma; una de las más conocidas, queridas y logradas de los anales operísticos.
Lo que sigue, lo tomamos de la Wikipedia:
“El nombre Turandot tiene origen persa y significa ‘la hija de Turan’. Turan era una región de Asia Central, parte del Imperio Persa. La historia de Turandot se remonta a un poema de Nezami, uno de los grandes poetas épicos de la literatura persa, llamado Las siete bellezas o Las siete princesas. En dicho poema se narra la historia de un príncipe persa de la época sasánida, que tenía siete princesas, cada una de ellas proveniente de un lugar distinto del imperio: Egipto, China, Rusia, Grecia, Turquía, India y Asia central. La princesa rusa no encontraba un hombre digno de ella, y por eso se había encerrado en una fortaleza y había declarado que se entregaría al que resolviera una serie de enigmas. Además, una vez resueltos los enigmas, debía pasar por su ‘puerta secreta, guardada por misteriosas espadas que amenazan con decapitar al intrépido’. 
”Esta historia fue retomada por François de la Croix, un orientalista francés contemporáneo de Antoine Galland, el traductor de Las mil y una noches, en una colección de cuentos llamada Los mil y un días. En esta obra se hace una transposición cultural de la princesa rusa original a una fría y cruel princesa china llamada Turandokht, transposición que se proponía acentuar el carácter exótico de la historia.
”A partir de este relato, Carlo Gozzi creó una tragicomedia al estilo de la Comedia del arte, que
luego fue recreada por el poeta alemán Friedrich Schiller. El texto de la ópera se basa en una traducción italiana de esta obra.
”Puccini comenzó a trabajar en Turandot en marzo de 1920, después de reunirse con los libretistas Guiseppe Adami y Renato Simoni. Inició la composición en enero de 1921. En marzo de 1924, había completado la ópera hasta el dueto final. Sin embargo, no había quedado satisfecho con el libreto del dueto y no reanudó el trabajo hasta el 8 de octubre, escogiendo la cuarta versión que hizo Adami del texto. El 10 de octubre le diagnostican a Puccini cáncer de garganta y muere pocas semanas después, el 29 de noviembre, dejando tan sólo treinta y seis páginas con esbozos sobre el final de Turandot. Puccini también dejó instrucciones para que Riccardo Zandonai terminara la ópera, pero su hijo Tonio objetó esta decisión y fue comisionado Franco Alfano para concluir la obra.
”El estreno de Turandot se realizó en La Scala de Milán, el 25 de abril de 1926, bajo la dirección musical de Arturo Toscanini.
”A la mitad del acto tercero, dos compases luego de las palabras ‘Liù, poesía!’, la orquesta se detuvo, Toscanini bajó la batuta, se volvió al público y dijo ‘qui il maestro finí’ (“aquí terminó el maestro”). El telón descendió lentamente. Las representaciones posteriores incluyeron el final compuesto por Alfano.
”En 2002, Luciano Berio compuso un nuevo final para Turandot, que recibió críticas mixtas”.
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Ernesto Zavaleta Eraña
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¡Uffff! Diversas actividades nos habían mantenido alejados de este blog, pero nunca es tarde para retomar el rumbo, y ahora deseamos ofrecerles algunos conocimientos básicos de solfeo que nos ha dado nuestro profesor de violín. Va, pues.
consecutivamente, sol (la más gruesa), re, la y mi. La cuerda sol hace sonar el sol más grave, que se ubica debajo de la segunda línea adicional, abajo del pentagrama. El sol que se escribe en la segunda línea del pentagrama se toca usando tres dedos sobre la cuerda re. En otra entrada daremos algunos tips para la ejecución precisa con los dedos. Tsai chien!
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Ernesto Zavaleta Eraña
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Esta es quizá una de la frases más famosas del cine, pronunciada, además, por uno de los personajes más conspicuos de la cultura pop desde inicios de la década de 1960, cuando se inició -disculpen la reiteración- una de las franquicias cinematográficas más exitosas de la historia. Sea encarnado por Sean Connery o Daniel Craig, pasando por George Lazenby, Roger Moore, Pierce Brosnan y hasta David Niven (en una parodia irreverente de la saga de espionaje), James Bond ha emocionado a las audiencias de todo el planeta con sus aventuras musicalizadas por el tema compuesto originalmente como pieza jazzística por Monty Norman y enriquecido magistralmente para orquesta por John Barry, quien compuso la partitura de 12 de las 22 películas que componen la serie producida por los Broccoli. En las primeras aventuras cinematográficas, el tema de James Bond se empleó como una suerte de leitmotiv asociado al agente 007, y en los filmes posteriores se convirtió en
el tema de acción por antonomasia, no obstante que Barry le dio igual importancia a otras partes de la banda sonora. Según la Wikipedia, el tema de James Bond ha tenido diversas variaciones y adaptaciones según el estilo musical imperante en cada época. Primeramente, se encuentra la versión "clásica" con los arreglos y orquestaciones de Barry y con Vic Flick en los riff de guitarra eléctrica; esta versión del tema aparece en las películas de Sean Connery, desde Dr. No hasta Diamantes para la eternidad, y ha sido la piedra angular para todos los compositores que han escrito música para alguno de los filmes de James Bond. Mencionemos que en Al servicio secreto de Su Majestad, Barry optó por una variación del tema en que un sintetizador moog tocaba la melodía, con el fin de distinguir al Bond de George Lazenby del representado por Connery.
daylights, en la que sólo hubo una pequeña variación mediante sintetizadores como una manera de diferenciar a Timothy Dalton del Bond predecesor.
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Ernesto Zavaleta Eraña
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Ahí, en la bodega del restorán propiedad de su padre, entre sacos
de harinas, cajas de verduras y trastos viejos, la hermosa Déborah cumple sus sueños de ser una bailarina de ballet. Cada mañana, a media jornada, mientras su hermano y su padre se afanan en servir a los comensales, la pequeña moza se escapa al trabajo y se encierra, a solas, para bailar como una delicada mariposilla al son de la Amapola. Sin embargo, ella sabe que no se
encuentra completamente a solas. Desde hace varios días, ella descubrió que el chico que la adora ha estado espiándola cada vez que ingresa al improvisado estudio, en donde se dará inicio a una hermosa, pero frustrada historia de amor.
La escena pertenece a la épica de gángsters Érase una vez en América (1984), del director italiano Sergio Leone, en la que aparece una jovencísima Jennifer Connelly como la niña de la cual se enamora el personaje que interpretará, en su etapa adulta, Robert DeNiro. El tema de amor de esta película es la Amapola (1924), de José M. Lacalle, de la que deseamos compartir una transcripción para violín.
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Ernesto Zavaleta Eraña
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